Cuando nos enamoramos, el cerebro libera un verdadero cóctel químico: dopamina, serotonina y norepinecrina durante la pasión, y oxitocina con vasopresina en el vínculo a largo plazo.
Investigaciones de la antropóloga Helen Fisher revelan que las personas que acaban de terminar una relación, pero siguen enamoradas muestran una hiperactividad en el circuito de recompensa del cerebro, lo que explica por qué superar a alguien se siente como un proceso de abstinencia. Además, el amor puede funcionar como un analgésico natural, ya que mirar una foto de la persona amada activa las mismas áreas cerebrales que los medicamentos para el dolor.
— Mariano Osorio
Piensa Positivo ✨
💬 Saber que nuestro cerebro literalmente nos protege, nos calma y nos sostiene cuando amamos de verdad nos ayuda a ser más pacientes con nosotros mismos.
💡 ¿Tú qué opinas, crees que el amor realmente puede sanar hasta el dolor físico? Cuéntanos.
Fuente: Investigaciones de la antropóloga Helen Fisher y estudios sobre neurociencia y afecto.