La forma en que te hablas a ti mismo cada día está construyendo o destruyendo tu bienestar. Y la ciencia tiene décadas de evidencia para demostrarlo.
El psicólogo humanista Carl Rogers planteó hace más de seis décadas algo que la neurociencia moderna ha venido a confirmar: la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos —con amabilidad o con dureza— tiene un impacto profundo y medible en nuestra salud emocional y física.
Las investigaciones en autoestima y bienestar identifican tres necesidades psicológicas básicas que todos los seres humanos necesitan satisfacer para florecer: autonomía (sentir que elegimos libremente), competencia (sentir que somos capaces) y vínculo (sentirnos aceptados y queridos). Cuando nos tratamos a nosotros mismos con dureza constante, minamos las tres.
La autocompasión, contrario a lo que muchos creen, no es debilidad ni autoindulgencia: la investigadora Kristin Neff, de la Universidad de Texas, ha demostrado que tratarse con la misma amabilidad que le darías a un amigo en dificultades está asociado con mayor resiliencia, mejor salud mental y mayor motivación para crecer.
— Mariano Osorio
Piensa Positivo ✨
💬 Hoy, cuando te equivoques en algo, en lugar de castigarte, pregúntate: ¿qué le diría a alguien que quiero si le pasara esto? Dite eso a ti.
💡¿Cómo te hablas cuando cometes un error? ¿Eres con tus propios errores tan comprensivo como lo serías con un amigo? Cuéntanos.
Fuente: Carl Rogers / Psicología clínica / investigación en autoestima