Especialistas de la Universidad Iberoamericana se preguntaron algo que muchos ya intuimos: ¿puede un triunfo del Tri mejorar el ánimo colectivo de un país en tensión? La respuesta es fascinante.
"Existe una tendencia psicológica y cerebral a sentir empatía y pertenencia hacia aquello que representa éxito. Más allá del futbol, somos mexicanos y mexicanas." — Dr. Alejandro Tapia de Jesús, neuropsicólogo del deporte, IBERO
Lo que pasa en tu cerebro cuando México mete un gol
Según el Dr. Tapia de Jesús, especialista en neuropsicología del deporte, un triunfo de la Selección activa mecanismos cerebrales de recompensa y pertenencia. Se libera dopamina — la hormona del bienestar — generando euforia, optimismo y orgullo colectivo. Bajo ese estado, el cerebro literalmente presta menos atención a lo que le genera malestar.
Este efecto puede durar desde unas horas hasta varios días, dependiendo de cómo le vaya al equipo en el torneo. Y funciona al revés también: si México no gana, la frustración y el rechazo se pueden intensificar.
Cohesión social
Una buena actuación del Tri puede fortalecer el sentido de identidad y pertenencia colectiva durante semanas.
Alivio temporal
El futbol amortigua momentáneamente la tensión social, aunque no resuelve los problemas de fondo.
No son opuestos
Puedes celebrar al Tri y al mismo tiempo mantener una postura crítica ante los retos del país. No se contradicen.
El futbol une, pero no resuelve todo
Alejandro Cruz Darío Flores, jefe del área de Psicología del Deporte de la IBERO, lo dice claro: cuando acabe el Mundial, volveremos a la realidad. Las demandas sociales seguirán ahí, porque responden a problemas estructurales que ningún gol puede solucionar.
Y el Dr. Óscar Castro, del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO, añade algo importante: muchas organizaciones usan precisamente la visibilidad del Mundial para colocar sus demandas en la agenda pública. El futbol y la lucha social no son enemigos — pueden coexistir.
Al final, el futbol nos recuerda algo muy humano: necesitamos emociones compartidas, necesitamos celebrar juntos. Y eso, aunque sea momentáneo, también tiene un valor real.
Un gol no arregla el mundo, pero sí nos recuerda que somos capaces de sentir algo juntos. Y en tiempos difíciles, eso también importa. Disfruta el Mundial, celebra con los tuyos — y no pierdas de vista lo que de verdad importa.
Mariano Osorio
Piensa Positivo