Hay etapas de la vida que vienen acompañadas de mitos, dudas y, a veces, de una gran incomprensión. Una de las más significativas es la transición hacia la menopausia, un proceso natural del que poco se habla a nivel neurológico y que merece ser comprendido con amor y sin juicios.
A menudo, en esta etapa, muchas mujeres se sienten exhaustas, sin energía, o experimentan antojos repentinos de carbohidratos que no logran explicarse. La respuesta no está en que algo ande mal, sino en la maravillosa complejidad de nuestro organismo: la ciencia nos muestra que, en este periodo, el cerebro experimenta una disminución de hasta el 25% en su capacidad para metabolizar la glucosa.
¿Qué significa esto? Básicamente, que el "motor" de tu cuerpo está viviendo un gran proceso de adaptación y buscando nuevas y alternativas fuentes de energía. Lejos de estar fallando, el organismo se está reconfigurando, aprendiendo a funcionar de una manera distinta para dar paso a un nuevo capítulo.
El cansancio no es falta de voluntad; es un proceso biológico real. Por eso, el primer paso para transitar por aquí con bienestar es escucharse, informarse y, sobre todo, no dudar en consultar al médico para descubrir qué es completamente normal y qué síntomas sí requieren un acompañamiento profesional.

Aprender a abrazar los cambios de nuestro cuerpo con paciencia y conocimiento nos devuelve el control y nos permite vivir cada etapa con la plenitud que merecemos.
El respeto y la comprensión hacia nuestro propio proceso es el acto de amor más grande que podemos brindarnos. No tengas miedo a los cambios, tu cuerpo es sabio y cada una de sus transiciones es solo una muestra de su incansable capacidad para renovarse. No estás sola en este camino; infórmate, cuídate y acércate a los profesionales de la salud.
Mariano Osorio
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