Hay acciones cotidianas que parecen sencillas, pero que guardan un poder enorme para cuidar de nosotros y de quienes más amamos. Una de ellas es el hábito de lavarnos las manos.
En el marco del Día Mundial del Lavado de Manos, es muy importante recordar que la salud empieza, literalmente, en nuestras manos. No basta con pasarlas por agua rápidamente; dedicarnos unos segundos a frotar correctamente las palmas, el dorso y entre los dedos con agua y jabón es la mejor barrera para prevenir infecciones y proteger nuestra vida y la de nuestra familia.

Hagamos del autocuidado un acto consciente de amor e higiene diaria. ¡Cuidarte a ti es cuidarnos a todos!
Mariano Osorio
#PiensaPositivo