En nuestro país nos enfrentamos a una realidad impactante y preocupante: actualmente en México las listas de espera para recibir un órgano o tejido superan las 22 mil personas. Lamentablemente, el 90% de los pacientes que están a la espera de un trasplante fallecen antes de poder recibir la oportunidad que necesitan para continuar viviendo.
Es fundamental saber que, tras ocurrir un fallecimiento por paro cardiorrespiratorio o por muerte cerebral, existe la posibilidad de donar órganos, tejidos y células que representen una nueva oportunidad de vida para alguien más. Para dar este paso, basta con expresar nuestro deseo a nuestros seres queridos y contar con una tarjeta de donador voluntario.

Reflexión:
Donar es, sin duda, uno de los actos de amor y generosidad más puros que un ser humano puede realizar por otro. Regalar vida cuando la nuestra haya terminado es trascender a través de la esperanza y la ayuda desinteresada. Conversa con tu familia sobre tu decisión; ese pequeño diálogo hoy puede convertirse en el milagro de mañana para alguien que espera con el corazón lleno de fe.
Mariano Osorio
#PiensaPositivo