¿Te has detenido a pensar que el tiempo es, quizás, el regalo más grande que podemos darle a un niño? Hoy, 30 de abril, celebramos el Día de la Niña y el Niño, y aunque es una fecha de fiesta y juegos, también es el momento perfecto para susurrarte al oído una realidad que merece toda nuestra atención y ternura: la de aquellos pequeños que, por una condición de salud o discapacidad, necesitan que el reloj se detenga un poquito más para ellos.
El lenguaje del cuidado en cifras.
Fíjate qué datos tan reveladores nos comparte el INEGI en este 2026, basados en la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo:
- Una población que nos necesita: En nuestro México lindo residen 35.7 millones de menores de 18 años. De los pequeños de entre 5 y 17 años, el 3.8% vive con alguna discapacidad o enfermedad crónica o temporal que requiere cuidados constantes en el hogar.
- El tiempo del amor: En los más de 708 mil hogares donde viven estos valientes pequeños, las personas cuidadoras dedican, en promedio, 13.8 horas a la semana solo para vigilarlos y estar al pendiente de ellos de forma presencial.
- Más que solo vigilar: Cuidar es también jugar y acompañar. Se destinan cerca de 4.6 horas semanales a jugar, leerles un libro o consolarlos, y otras 4.3 horas a apoyarlos en sus terapias y ejercicios.
El mundo de nuestros adolescentes.
Para nuestros jóvenes de 12 a 17 años que enfrentan estos retos, el esparcimiento también es vital. Ellos dedican unas 9 horas a la semana a ver películas o videos, y cerca de 8.4 horas a conectarse con el mundo a través de sus redes sociales. Es su forma de estar presente, de platicar y de sentir que no hay barreras para su imaginación.
Además, como una noticia muy positiva para este día, el portal «Cuéntame de México» estrena hoy una sección especial para los más pequeños de primero y segundo de primaria, con juegos y recursos para que sigan aprendiendo mientras se divierten.
Una Reflexión para ti
Cuidar a un niño que enfrenta una batalla de salud es una de las misiones más nobles que existen. Esas 13.8 horas de vigilancia semanal no son solo tiempo; son actos de fe, de paciencia y de amor profundo. Hoy, celebremos a los niños, pero también honremos a esas manos cansadas que no sueltan, a esos corazones que guían ya esa entrega que nos recuerda que, al final del día, lo único que realmente importa es cuánto amor pusimos en el camino de alguien más.
¡Me encantaría leerte!
- ¿Conoces a alguien que dedica su vida al cuidado de un pequeño con discapacidad o enfermedad? ¿Qué mensaje de aliento le darías hoy en su día? ¡Te leo con mucho cariño en los comentarios!
Mariano Osorio
Piensa Positivo.